segunda-feira, 11 de junho de 2007

Erotica II

El hombre te saluda con el placer en los labios.

Pronuncia tu nombre como quien pronuncia la pornografía;

se enreda con tus medios cabellos,

burla esa falda que ya no puede ayudarte.


Con su mano entra a tu dulce,

te acuesta en su nube artificial.

Te da un beso sonreído, penetrado,

(jadeante cordera recién robada).



Pero te sinceras...

sabes bien

que no le importa que estés muriendo.


2 comentários:

sarahí disse...

yo decía post, de posteseses de los que tu posteas, no comentarios ! xD



(lo mejor de este tipo de inmolaciones es el olor que dejan en la piel...)

saludos! un abrazo

Xoyoco Luperca disse...

Puedo asegurar que a algunos les importa. No es más que una cuestión de ego, a fin de cuentas. Y reinterpreto y plagio a David Huerta: mi alma en tu vitrina, junto a tu colección de escarabajos disecados.