quinta-feira, 1 de maio de 2008

¿Podéis creerlo? La tumba
tiene más poder que los ojos de la amada.
-Vicente Huidobro, Altazor
Te miro, maldita
eres tan demasiado.
No toleras tu enfermedad
ni la decadencia de tus libros sin epílogo
vives viva, la vida, vita mea.

Por muchos siglos te he buscado
y por muchas muertes me has bebido.


Te miro maldita
impura y majadera
¿Qué besos puedes besarme?
alfarera de sombras ante la sublime pobreza
no eres sino una ausencia y la otra desesperanza.
desolación y fábrica del líbido endulzante.

Mil veces condenada y
mil veces erguida.



miro
maldita

..y no vuelvo a mirar jamás.




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Um comentário:

Demo disse...

Versión 2 de un poema cincelado.

Nota: El epígrafe es aún más acertado