quinta-feira, 1 de maio de 2008

LA IMPORTANCIA DE SER UNA MUÑECA
Dios ya lo sabe,
yo no quiero ser un ángel.
-Rammstein, Engel

Eres voz, yo tu palabra. Sabes cómo dios trata de contagiarnos de astillas y miedos; fantasías, nuestras pertinencias más breves e insólitas. Caminos tan nuestros como la fealdad del edén mismo.

Una gota se niega la vida, y se entrega a su belleza.
Se devora en su absoluto. Pobre ingenua. Que viva en paz.

Es como si me dijera tu ave y figura en la cama. Aliento sonreído, un vaho amoroso de ti, tan presente y tan mentida.
Tú, sedienta de una mirada impostergable, tú en la espera de un beso que te abra las piernas como el que abre el hocico de un monstruo abominable.

Lo sé, el dios de afuera nos ha castigado por no estar castigados. Que se vaya al diablo, él y todas sus descepciones no son trabajo mío.

Cuán vengativa es tu existencia, que en ese brazo tan pequeñito levantas lo que nadie puede soportarme, y en tu escuela se recrea el hombre más herido.
¿Qué importancia tiene lo que no te interesa tocar con tus manos? ¿Por qué te quieren tan cerca los pechos insaboros? Estás abrasada en veneno y en mi sangre ¿en qué forma podrías funcionar para otros dogmas tan ridículos y vanos?

Somos un alcohol de porcelana negra.
Agua quemada, preoxígeno, la disección de una cavidad satisfecha.
Somos levitación inalcanzada, evidencia de solitud, de ira y amor infinito.


5 comentários:

Eva Bertlen disse...

WoW -y wow porque estoy en el paso, jaja- que foto tan afortunada.


muy interesante.






Tonio Reyes Diaz manda saludos




-y,claro, yo tambien-

Puckis disse...

ecce ommo :)




felicidades por tus trofeos!

Laura Pipitoria disse...

mamaste con esa foto sammy, saluditos

bIeNo disse...

a la verga que miedote dos samys!!! el mundo si se va a acabar

adriana disse...

muy chida foto