sexta-feira, 23 de outubro de 2026

23 de octubre

Pensé en la fecha de hoy apenas me desperté. Era temprano y quería quedarme más tiempo en la cama. Pero pensé en la fecha de hoy apenas me desperté, y me levanté; hoy debe ser un buen día, me dije. Busqué una foto del archivo, una que no tuviera nadie más. Y la expuse con un par de efectos visuales de color y de stickers porque son los únicos efectos visales que sé poner. 

Salí rumbo a la escuela. Siempre me voy caminando a la escuela pero dije hoy no, hoy es un día diferente. Eso dije. Así que en lugar de caminar me fui a la escuela en la camioneta. Nunca voy a la escuela en la camioneta, pero lo hice hoy. Recordé cuando quiso reclinar el asiento, me pidió permiso, le dije que sí, y no pudo porque la camioneta es de cabina sencilla. Se avergonzó un poco y se rió. Luego se recostó como pudo para dormitar, así con el asiento totalmente recto, incómoda. Recordé eso.

Dos compañeros hicieron sus exposiciones. El profesor nos había pedido jugar al Resident Evil 2 y hablar de la experiencia de inmersión en él. Luego el profesor nos habló de la antigua Grecia y el antiguo Egipto, cómo se divertían y cómo se hacía en aquel entonces el teatro. Ella sabía de teatro. Le hubiera gustado esta clase sobre treato. Un compañero se acercó y me dio su pesar al ver la foto publicada, yo se lo agradecí. Luego hablamos de otros problemas.

En la siguiente clase, dos compañeros más hicieron su exposición sobre la historia de los videojuegos. Uno de ellos padece Asperger, no sabe leer bien y está pegado todo el día a su teléfono. Su exposición fue un fiasco. Perdimos el tiempo y un poco la paciencia con su exposición porque queríamos trabajar en los planes del altar de muertos, pero aguantamos vara. En la clase siguiente me toca trabajo en equipo con él y con otros dos petardos que no saben ni qué día es hoy y que como el chico con Asperger viven pegados a sus teléfonos. Hice todo el trabajo del equipo yo solo y me frustré mucho. Pero hoy no había lugar para enfados. Hoy no.

Al salir, un chico de 5º semestre, al escuchar todo el plan que armamos para hacer nuestro altar, sugirió que lo hiciéramos con IA, que nos ahorraríamos hacer todo el trabajo y que ganaríamos la competencia. Que para qué tanto esfuerzo. 

Hoy no. Hoy no.

Fui al gimnasio, tenían al pendejo de Bad Bunny en el sonido. Hoy no, hoy no, carajo hoy no. Mantuve el peso de las mancuernas, terminé mi rutina y me fui sin despedir.

Todos los viernes hay banda de rock en vivo en el Rockeo & Julieta. A la entrada un rastudo me pidió cover porque había DJ. Hoy hay DJ, dijo, hoy no hay rock, hoy no. Le dije que no me gustan los djs, que cada viernes yo vengo al Rockeo & Julieta a ver bandas de rock sin cover. Me asomé a la barra pero no estaba Julio, que ya me conoce. Una mesera que era nueva me insistió en que pasara, que se va a poner suave. Pregunté por cocina, dijo que había, entonces dije que sí. Les pagué el cover y tomé la mesa de siempre.

Llevo sentado en esa mesa hace 3 horas. Edité la foto que pondré para el altar de la escuela. El DJ ha puesto desde Morrissey a la Sonora Dinamita a La Mosca a Insane in the Membrane. No me he acordado de esta fecha hasta que una chica alta, de cabello largo, tatuada, y con unos pantalones holgados que de todos modos no le ocultan sus grandes glúteos se ha levantado para bailar sola.

La miro mientras me fumo el penúltimo cigarro y pienso en el día de hoy. Lo que pasó el día de hoy. Pero miro la hora y ya no es el día de hoy, y eso me ha entristecido un poco.

Levanto la mirada, la chica tatuada de los glúteos grandes sigue bailando, pero ya no está sola. Hoy no.