.
Prométeme
tu sangre.......................idónea.
he reunido el vaivén de tus caderas.
Una luna sin nombre
dos cuerpos se devoran..................apartados.
Como el dolor que clava la garganta
en tu sexo. Corteza fina que descubro al bajar tu falda
abajo
abajo
ya te encuentro.
Tomas con tus ojos el vuelo de la flama
trozo de mi vida, me haces danzar bestializado
como quien te engulle con los propios dientes.
Mi embarcación de mil deseos
tu nombre como elixir (la vena de mis venas)
rompeholas, diurnicida, tragalientos minúsculo
separada del mundo en mi cama;
me truenas como nube al final de la muerte
y me traes
de vuelta
para empezar
de nuevo a penetrarte
de nuevo a estar vivo
y conocer tus alrededores
con tu sangre, con tu extensa lenguaaaaaaa
impregnar mi sudor de tus pudores
y suspenderme en el tiempo
para quedarme contigo
en tus ojos..........................................a lo lejos
.
.
.
.
.
.
.
.
quinta-feira, 30 de agosto de 2007
sexta-feira, 17 de agosto de 2007
Sólo puedes pisar en la sombra
domingo, 12 de agosto de 2007
La Mujer Tragafuegos: Capítulo 1 Necrofagia. (Tentativo)
Debo admitir.
Una noche me pareció asombroso; los pasillos tan secos, chupándole las energías a la gente con no sé qué derecho. Mi lámpara era un ojo mal lubricado pero literalmente observador. Yo lo veía todo, lo que se dice todo. Piedras, flores bonitas, flores malas, el hedor entre la niebla de un pueblo figuradamente establecido.
-¡Señor, señor! ¡La tumba 24-F está saqueada!
No recordaba en ese entonces en dónde quería pararme. Me bastaba saberme útil entre los muertos y los vivos, unos me veían como cuenta bancaria de pesadumbres, y otros no tenían idea que eran prisioneros míos (mucho cuidado con que se enteren de eso). Supe de los decesos más desagradables y me aferré a no sentirlos yo cuando los viese a cada uno de frente como castigándome porque yo sí vivía. Poco a poco esos fantasmas desgastaron mi tendencia a sentir la vida; ahora lo apenas entendible en mi cabeza era el polvo que soltaban los muertos fermentados, como practicándome esa necrosíntesis que tienen.
-¡Señor, señor! ¡La tumba 24-F está saqueada!
De lo que sí me acuerdo es del espasmo diario. ¡Cómo lo tengo presente, carajo! Muerto tras muerto cruzando mi ventana, seguido por montones de vivos y tres o cuatro muertos más. Los he visto tantas veces, me han mostrado sus ojos otras tantas, y en ellos veo eso con lo que pretenden espantarte en las iglesias. Ya nada me impresiona porque puedo ver directo a los sepúlvedos miedos de una persona muerta.
Debo admitir.
Ahora viene este cabrón diciéndome que la tumba 24-F está saqueada.
Reviso los archivos, más viejos (más sabios) que uno.
Saira Hazel. 1985 -1999
Objetos de valor: Jarrón de porcelana, lápida mármol con cruz metálica. El año pasado le depositaron 3 crisantemos.
-¿Qué es lo que falta, Abel?
-Falta ella, señor.
quinta-feira, 9 de agosto de 2007
Copilante
-Es que me da miedo. Cuando se acabe esa canción nos cambiamos-
-Okey. Se acaba y ya-
(Qué finura tu nariz, tu cara. Dictan por dónde se llega a cada una de mis muertes donde me encadeno a ratos. Ratos que me besas, ratos que desaparezco ahí en la prisión de tus dientes, tu silueta de perfil, tus ojos atentos)
-Pisa el freno-
-¿El de acá?-
-No, el otro-
-Ah-
(¿Cuánto me podrá soportar esta mujer? ¿Cómo puedo yo, tan sujeto en dos balances, hacer sonreír a esta niña tan cercana a esa luz que siempre rechacé?)
-Suéltalo despacio, todavía no aceleres-
-No puedo-
-Ya agarraste el camino ¿ves que sí puedes?-
(Tal vez yo no entenderé quiénes somos. Energías contaminándose entre ellas, futuros efectos de viejos amores. No sé; entre todas estas piedras de carne y letras que me contraen, he de tener algo que te guste, algo que no cambiarías por nada jamás)
-¡Hay muchos carros! ¡Le voy a pegar al blanco de ahí!-
-No, no les pegas. Frena un poco antes de torcer el volante para que cierres más la curva-
-Está muy duro el volante-
-Ya sé, ya sé. A ver, te ayudo-
(Saber que existes, perdición colosal, perfección del rostro alunado. Saberte tangible me obliga a sentir pasión por el canibalismo. Tu cuerpo se camina y me sonríe al mismo tiempo)
-No alcanzo a ver si vienen carros-
-Acércate más para que veas-
-Pasan muy cerquita-
-No, sí libras. Mantente en este carril y sigue a ese carro blanco-
-¿Por dónde me voy?-
-En el semáforo yo te aviso. Hazte más para acá, amor, estás invadiendo el otro carril-
(¿Cuánto tiempo serás capaz de poseer mi inexactitud, mi desvarío a estar tan roto por los siglos de los siglos? ¿Sabrás tentar mis sueños y construir nubes conmigo ahí donde nos ocultamos de los ojos gatunos porque se saben lejos de nuestros mares voladores? Lejos de ti que estás presente en cada centímetro porceláneo de mi propia estructura como vértebra despertando a una serpiente)
-Pon neutral-
-¿la N de aquí?-
-Sí, la N. El carro se va a hacer para atrás. Ahora sí tuércelo a la izquierda y colócate detrás de la camioneta-
-No alcanzo a ver-
-Yo te aviso, tú dale. Ya, frena. Gira el volante y dale en reversa-
(Y todavía me arañas la espalda como si no pudiera sentir tus manos. No me alcanza la voz para decirte que de aquí nunca te desvaneces.)
- Gracias ¿Ahora cómo le saco la llave?-
(¿Sabré contener por siempre a esta mujer de besos amuñecados?)
-¡Oye!-
-¿Ah? ¿Qué, qué?-
-Cómo saco la llave-
-Ammh... gírala hacia atrás-
-¿Qué estabas pensando?-
-En nada, mi amor; no era nada...-
-Okey. Se acaba y ya-
(Qué finura tu nariz, tu cara. Dictan por dónde se llega a cada una de mis muertes donde me encadeno a ratos. Ratos que me besas, ratos que desaparezco ahí en la prisión de tus dientes, tu silueta de perfil, tus ojos atentos)
-Pisa el freno-
-¿El de acá?-
-No, el otro-
-Ah-
(¿Cuánto me podrá soportar esta mujer? ¿Cómo puedo yo, tan sujeto en dos balances, hacer sonreír a esta niña tan cercana a esa luz que siempre rechacé?)
-Suéltalo despacio, todavía no aceleres-
-No puedo-
-Ya agarraste el camino ¿ves que sí puedes?-
(Tal vez yo no entenderé quiénes somos. Energías contaminándose entre ellas, futuros efectos de viejos amores. No sé; entre todas estas piedras de carne y letras que me contraen, he de tener algo que te guste, algo que no cambiarías por nada jamás)
-¡Hay muchos carros! ¡Le voy a pegar al blanco de ahí!-
-No, no les pegas. Frena un poco antes de torcer el volante para que cierres más la curva-
-Está muy duro el volante-
-Ya sé, ya sé. A ver, te ayudo-
(Saber que existes, perdición colosal, perfección del rostro alunado. Saberte tangible me obliga a sentir pasión por el canibalismo. Tu cuerpo se camina y me sonríe al mismo tiempo)
-No alcanzo a ver si vienen carros-
-Acércate más para que veas-
-Pasan muy cerquita-
-No, sí libras. Mantente en este carril y sigue a ese carro blanco-
-¿Por dónde me voy?-
-En el semáforo yo te aviso. Hazte más para acá, amor, estás invadiendo el otro carril-
(¿Cuánto tiempo serás capaz de poseer mi inexactitud, mi desvarío a estar tan roto por los siglos de los siglos? ¿Sabrás tentar mis sueños y construir nubes conmigo ahí donde nos ocultamos de los ojos gatunos porque se saben lejos de nuestros mares voladores? Lejos de ti que estás presente en cada centímetro porceláneo de mi propia estructura como vértebra despertando a una serpiente)
-Pon neutral-
-¿la N de aquí?-
-Sí, la N. El carro se va a hacer para atrás. Ahora sí tuércelo a la izquierda y colócate detrás de la camioneta-
-No alcanzo a ver-
-Yo te aviso, tú dale. Ya, frena. Gira el volante y dale en reversa-
(Y todavía me arañas la espalda como si no pudiera sentir tus manos. No me alcanza la voz para decirte que de aquí nunca te desvaneces.)
- Gracias ¿Ahora cómo le saco la llave?-
(¿Sabré contener por siempre a esta mujer de besos amuñecados?)
-¡Oye!-
-¿Ah? ¿Qué, qué?-
-Cómo saco la llave-
-Ammh... gírala hacia atrás-
-¿Qué estabas pensando?-
-En nada, mi amor; no era nada...-
quinta-feira, 2 de agosto de 2007
Erótica III
Llevas en cuerpo el paraíso portátil
del que surgen
mis terribles desvaríos.
A veces inconciente,
a veces enfermado
Las noches se dan
cuando beso tu ataúd
poseído.
Devoro entre cortinas rasgadas
el tono
(ese lunanegro),
de los colores en tu entrepierna.
Pareces un misterio
investigado por mi lengua
y parezco un espectro
protegido en tu trinchera.
No me expulses
diosa del altar [moreno],
de tus mares inhóspitos; endulzantes.
Déjame llenar tu edén de unicornios
y seamos leyenda sexual
entre todos los amantes.
Seamos.
A veces
inconciente,
a veces
enfermada.
Te encantas de mi sangre, y yo bebo
bebo de tus lluvias.
Y te llenas de mis ansias
te comes mis temores
en las noches posesa del conmigo,
pequeña poesía de ultratumba.
sexta-feira, 27 de julho de 2007
Tarántula voraz
De fumadores compulsivos, un tono de Do ¿qué voy yo a saber de logica y coherencia?
Ese hombre es un ser erradicado que se desprende de paredes mojadas,
un poco más grande que dios, sanguijuela parlanchina.
Lo he visto, y no es necesario.
Sí, un toque del opio más real del mundo,
ese que se entrega al fuego como el gran amante del terror.
El que fantasea con fusibles usados -le gusta saberse útil-
pero no se quema, no se rompe en la cama del vivo.
Se acuerda de ti, te exhuma los pecados;
por eso te bebe, por eso se entera
porque es un complejo ventrílocuo de pocas neuronas
y sin embargo altamente efectivo.
Es como el viento en mis pulmones,
una tarántula que habré olvidado en ese bar de tu beso intrínseco.
¿Beso? Quince centavos la noche y tal vez una sonrisa del tipo Cadaveria.
y por mas relámpago que desaten mis homúnculos y sonideros,
definitivamente, estoy seguro,
no se trata de un dios necesario.
Ese hombre es un ser erradicado que se desprende de paredes mojadas,
un poco más grande que dios, sanguijuela parlanchina.
Lo he visto, y no es necesario.
Sí, un toque del opio más real del mundo,
ese que se entrega al fuego como el gran amante del terror.
El que fantasea con fusibles usados -le gusta saberse útil-
pero no se quema, no se rompe en la cama del vivo.
Se acuerda de ti, te exhuma los pecados;
por eso te bebe, por eso se entera
porque es un complejo ventrílocuo de pocas neuronas
y sin embargo altamente efectivo.
Es como el viento en mis pulmones,
una tarántula que habré olvidado en ese bar de tu beso intrínseco.
¿Beso? Quince centavos la noche y tal vez una sonrisa del tipo Cadaveria.
y por mas relámpago que desaten mis homúnculos y sonideros,
definitivamente, estoy seguro,
no se trata de un dios necesario.
quarta-feira, 18 de julho de 2007
Muñeca Láctea
En la fiera noche, muñeca, me sabes a intriga.
Tus bestias del secreto, embriagados me dan risa.
¿Dejarás de ser postura de salva, invacía,
desnudez inconclusa como tu existencia vestida?
Como tus labios tiesos -tu sonrisa infinita-
Fenoma aparado, trago infantil de un buen tequila.
¿Cómo negarle al mundo que hablas y caminas?
Si eres abrazo de sal, mirada en almíbar
Que en cada aleteo, muñeca, te pareces a una mujer-niña
y por cualquier pretexto, muñeca, junto tu alma con la mía.
Tus bestias del secreto, embriagados me dan risa.
¿Dejarás de ser postura de salva, invacía,
desnudez inconclusa como tu existencia vestida?
Como tus labios tiesos -tu sonrisa infinita-
Fenoma aparado, trago infantil de un buen tequila.
¿Cómo negarle al mundo que hablas y caminas?
Si eres abrazo de sal, mirada en almíbar
Que en cada aleteo, muñeca, te pareces a una mujer-niña
y por cualquier pretexto, muñeca, junto tu alma con la mía.
segunda-feira, 16 de julho de 2007
Manuelita, la señora de las empanadas
Una noche, después de clase, llegué a casa pensando en la tarea que nos había encargado el maestro de Cuento esa noche:
"platicar con alguien que casi nunca frecuenten hablarle y elaborar un cuento con lo que les hayan contado. Algún vecino, un primo, el que ustedes quieran, pero tienen que sacarle una anécdota y redactarla".
Sin encender las luces me senté en la sala pensando con quién podría platicar de tal modo que me diera material para llevarle la tarea al profesor.
Cansado de no llegar a ninguna conclusión, me levanté por un café, cuando tocaron a la puerta. Era una anciana que había yo visto platicar con mi madre en la cocina comiendo empanadas de vez en cuando. Era de esas mujeres gorditas medio calvas que se tiñen el pelo castaño, huelen a chimenea y siempre llevan falda negra y blusa pistache de flores moradas.
La señora preguntó por mi madre. Amablemente, y fingiendo que me podía, le dije que no estaba.
Cuando estábamos por despedirnos, la mujer me detiene antes de cerrar la puerta.
-Oye, m'ijo. Tú eres el mayor de la maestra lily, ¿verdad?-
-Sí, señora-
-¿Eres el que está ahí en filosofía?-
-Lo soy-
-Entonces a ti te gusta todo eso de escribir, ¿verdad?-
-Sí, señora. Más o menos de eso es mi carrera-
-Ah, es que sabes que tu mamá me platica mucho de ti y dice que te gusta mucho la poesía. Tengo una poesía que escribí hace muchos años, que dice así...
La mujer, algo nerviosa, comenzó a recitar un poema sin dejar de sonreírme. Lo declamaba a velocidad, respirando de párrafo en párrafo, sin titubear en ningún verso. El poema aquél estaba ahogado en lugares comunes, repeticiones constantes e imágenes aburridas, pero la señora brillaba con su magnánima obra y me la ofrecía a corazón abierto.
Cuando acabó, no pude más que felicitarla. Me hizo recordar lo que yo escribía a los catorce años, pero jamás, ni por error, los hubiese memorizado y mucho menos declamado a un estudiante de literatura en la puerta de su casa.
Después, aún sonriendo, me preguntó:
-¿Por qué crees tú que a los artistas como nosotros nos guste hablar las cosas que sentimos tan adentro?-
Al principio no supe si se refería a un nosotros del tipo tú y yo o a un nosotros del tipo yo y los demás; con timidez bajé la cabeza, le dije lo que ella quería escuchar y nada más. Sonrió al verse alentada e inmediatamente comenzó a declamar un segundo poema.
Cuando acabó, se me ocurrió hacerle la propuesta más despiadada que he hecho en mi vida:
-Sabe, señora, yo laboro en una revista literaria donde publicamos los textos de las personas. Debería enviarme su poema para ponerlo en esta revista y que todos puedan conocerlo-
Muy animada, aquella muejr me respondió:
-¡Ay! Qué bueno, m'ijo, qué bueno. Para que el mundo sepa que Manuelita, la señora de las empanadas, también sabe escribir poesía-
Al maestro le gustó mucho mi trabajo.
"platicar con alguien que casi nunca frecuenten hablarle y elaborar un cuento con lo que les hayan contado. Algún vecino, un primo, el que ustedes quieran, pero tienen que sacarle una anécdota y redactarla".
Sin encender las luces me senté en la sala pensando con quién podría platicar de tal modo que me diera material para llevarle la tarea al profesor.
Cansado de no llegar a ninguna conclusión, me levanté por un café, cuando tocaron a la puerta. Era una anciana que había yo visto platicar con mi madre en la cocina comiendo empanadas de vez en cuando. Era de esas mujeres gorditas medio calvas que se tiñen el pelo castaño, huelen a chimenea y siempre llevan falda negra y blusa pistache de flores moradas.
La señora preguntó por mi madre. Amablemente, y fingiendo que me podía, le dije que no estaba.
Cuando estábamos por despedirnos, la mujer me detiene antes de cerrar la puerta.
-Oye, m'ijo. Tú eres el mayor de la maestra lily, ¿verdad?-
-Sí, señora-
-¿Eres el que está ahí en filosofía?-
-Lo soy-
-Entonces a ti te gusta todo eso de escribir, ¿verdad?-
-Sí, señora. Más o menos de eso es mi carrera-
-Ah, es que sabes que tu mamá me platica mucho de ti y dice que te gusta mucho la poesía. Tengo una poesía que escribí hace muchos años, que dice así...
La mujer, algo nerviosa, comenzó a recitar un poema sin dejar de sonreírme. Lo declamaba a velocidad, respirando de párrafo en párrafo, sin titubear en ningún verso. El poema aquél estaba ahogado en lugares comunes, repeticiones constantes e imágenes aburridas, pero la señora brillaba con su magnánima obra y me la ofrecía a corazón abierto.
Cuando acabó, no pude más que felicitarla. Me hizo recordar lo que yo escribía a los catorce años, pero jamás, ni por error, los hubiese memorizado y mucho menos declamado a un estudiante de literatura en la puerta de su casa.
Después, aún sonriendo, me preguntó:
-¿Por qué crees tú que a los artistas como nosotros nos guste hablar las cosas que sentimos tan adentro?-
Al principio no supe si se refería a un nosotros del tipo tú y yo o a un nosotros del tipo yo y los demás; con timidez bajé la cabeza, le dije lo que ella quería escuchar y nada más. Sonrió al verse alentada e inmediatamente comenzó a declamar un segundo poema.
Cuando acabó, se me ocurrió hacerle la propuesta más despiadada que he hecho en mi vida:
-Sabe, señora, yo laboro en una revista literaria donde publicamos los textos de las personas. Debería enviarme su poema para ponerlo en esta revista y que todos puedan conocerlo-
Muy animada, aquella muejr me respondió:
-¡Ay! Qué bueno, m'ijo, qué bueno. Para que el mundo sepa que Manuelita, la señora de las empanadas, también sabe escribir poesía-
Al maestro le gustó mucho mi trabajo.
quinta-feira, 12 de julho de 2007
Derrota
terça-feira, 10 de julho de 2007
Nevermore... Doh!
*La parodia omite algunos pasajes del texto original, supongo yo por cuestiones de tiempo en la caricatura.
*La pelea entre el personaje y el cuervo no existe en el texto original.
...
-Don't worry Bart. You won't learn anything.
It's called The Raven:
Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
"'Tis some visitor," I muttered, "tapping at my chamber door,
Only this, and nothing more."
-Are we scared yet?
-Bart. He's stablishing mood.
Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; vainly I had sought to borrow,
From my books surcease of sorrow, sorrow for the lost Lenore,
"Oh, Lenore". For the rare and radiant maiden whom the angels name Lenore,
Nameless here for evermore.
And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me - filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating,
"'Tis some visitor entreating entrance at my chamber door,
This it is, and nothing more."
Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
"Sir," said I, "or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you", here I opened wide the door;
-This better be good.
...Darkness there, and nothing more.
-You know what would been scarier than nothing?
-What?
-Anything!
Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon again I heard a tapping somewhat louder than before.
"Surely," said I, "surely that is something at my window lattice:
Let me see, then, what thereat is, and this mystery explore.
Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore;
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door,
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door,
Perched, and sat, and nothing more.
"Though thy crest be shorn and shaven, thou," I said, "art sure no craven, ghastly grim and ancient raven wandering from the Nightly shore,
Tell me, tell me what thy lordly name is on the Night's Plutonian shore!"
Quoth the Raven: -Eat my shorts!
-Bart, stop it! He says "Nevermore." And it's all that ever says.
-Okey, okey.
Then methought the air grew denser, perfumed from an unseen censer "Doh!... censer".
Swung by Seraphim whose footfalls tinkled on the tufted floor.
"Wretch," I cried, "thy God hath lent thee- by these angels he hath sent thee,
Respite - respite and nepenthe, from thy memories of Lenore!
Quaff, oh! quaff this kind nepenthe and forget this lost Lenore!"
Quoth the Raven, "Nevermore."
"Be that word our sign in parting, bird or fiend," I shrieked, upstarting
"Get thee back into the tempest and the Night's Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! - quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!"
Quoth the Raven, "Nevermore."
"...Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!"
Quoth the Raven, "Nevermore."
You little!
Oh, oh...
And the Raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,
And the lamplight o'er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor,
Shall be lifted - nevermore!
Hahaha...
*La pelea entre el personaje y el cuervo no existe en el texto original.
...
-Don't worry Bart. You won't learn anything.
It's called The Raven:
Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
"'Tis some visitor," I muttered, "tapping at my chamber door,
Only this, and nothing more."
-Are we scared yet?
-Bart. He's stablishing mood.
Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; vainly I had sought to borrow,
From my books surcease of sorrow, sorrow for the lost Lenore,
"Oh, Lenore". For the rare and radiant maiden whom the angels name Lenore,
Nameless here for evermore.
And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me - filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating,
"'Tis some visitor entreating entrance at my chamber door,
This it is, and nothing more."
Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
"Sir," said I, "or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you", here I opened wide the door;
-This better be good.
...Darkness there, and nothing more.
-You know what would been scarier than nothing?
-What?
-Anything!
Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon again I heard a tapping somewhat louder than before.
"Surely," said I, "surely that is something at my window lattice:
Let me see, then, what thereat is, and this mystery explore.
Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore;
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door,
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door,
Perched, and sat, and nothing more.
"Though thy crest be shorn and shaven, thou," I said, "art sure no craven, ghastly grim and ancient raven wandering from the Nightly shore,
Tell me, tell me what thy lordly name is on the Night's Plutonian shore!"
Quoth the Raven: -Eat my shorts!
-Bart, stop it! He says "Nevermore." And it's all that ever says.
-Okey, okey.
Then methought the air grew denser, perfumed from an unseen censer "Doh!... censer".
Swung by Seraphim whose footfalls tinkled on the tufted floor.
"Wretch," I cried, "thy God hath lent thee- by these angels he hath sent thee,
Respite - respite and nepenthe, from thy memories of Lenore!
Quaff, oh! quaff this kind nepenthe and forget this lost Lenore!"
Quoth the Raven, "Nevermore."
"Be that word our sign in parting, bird or fiend," I shrieked, upstarting
"Get thee back into the tempest and the Night's Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! - quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!"
Quoth the Raven, "Nevermore."
"...Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!"
Quoth the Raven, "Nevermore."
You little!
Oh, oh...
And the Raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,
And the lamplight o'er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor,
Shall be lifted - nevermore!
Hahaha...
segunda-feira, 9 de julho de 2007
La Importancia del Acento

Definitivamente existe mucha gente de habla hispana que no sabe las reglas (sencillas, por cierto) para saber si una palabra se debe acentuar o no. Y es que se le tiene un miedo exagerado a escuchar de las agudas, las graves, los diptongos, las excepciones, aunque la verdad sea dicha, es muy sencillo aprenderse estas reglas y sobre todo aplicarlas correctamente.
Tal vez estas aversiones se deban, en gran medida, a que los maestros en la escuela presentan estas clases de una manera tan aburrida que terminan haciendo que no nos interesemos y al pasar el tiempo, cuando estos conocimientos se vuelven importantes para el desarrollo de nuestros trabajos con entero profesionalismo, no creemos que sea tan trascendente un acento... -de todos modos ese trabajo lo hace la secretaria-, cuando muchas veces la secretaria piensa que, si de esa forma lo hace el jefe, significa que es lo correcto. Me ha tocado ver, a todos los niveles y en todo tipo de profesiones, textos escritos con errores de acento imperdonables que incluso pueden cambiar el significado de una idea. Existen palabras como "esta" que puede ser acentuada como aguda (tilde en la letra a), como grave (sin tilde) o como una de las excepciones (poniendo tilde en la letra e cuando se trata de pronombre). Por cierto, y para dejarlo claro, palabras como este, esa, aquel, solamente se les pone acento cuando fungen como pronombres personales.
Por otra parte, hay palabras que nos encanta acentuar aunque no lleven acento. Algunos ejemplos de estas palabras son: imagen, orden, dele, ti, fin. Estas palabras nunca llevan acento y casi siempre las vemos acentuadas, mientras que vemos forceps, biceps, van sin acento, porque cuando crees aplicar la regla correctamente, al saber que las palabras graves que terminan en s no llevan acento, y olvidas que esas dos son las excepciones (junto con los pronombres que ya mencionamos). Los doctores, ingenieros, abogados y muchos otros profesionistas consideran que al no ser ellos especialistas en el lenguaje, no se les debe exigir que escriban perfecto, pero incluso a diario vemos una serie de anuncios publicitarios con graves errores.
Lo peor es que quienes leemos estos mensajes con errores, vemos el momento perfecto para aclarar nuestras dudas sobre si la palabra lleva o no lleva el acento, y si la vemos publicada, entonces nos aseguramos que de esa foram es como se escribe correctamente. Por ende, las publicaciones deben ser hechas por especialistas en el lenguaje.
Estamos llenos de revistas que al publicar errores fortalecen nuestras convicciones equivocadas sobre si una palabra lleva acento o no. Es por eso que reporteros, escritores, correctores, secretarias y toda la gente involucrada en la parte editorial (revistas, diarios, folletos, libros), debemos poner especial cuidado en nuestro trabajo para no confundir al lector. Es parte de nuestra responsabilidad social fomentar la correcta escritura de nuestro idioma, aunque en otras partes del mundo nos pongan trabas para poder lograrlo.
Es tan malo poner acentos en las palabras que no llevan, como no ponerlo en las que llevan; pero si quieren evitarse mayores problemas y latas, yo les recomiendo que hagan lo siguiente:
Para no regarla y para que no se vean mal, utilicen solamente palabras que no lleven ni acento ni tilde, Tal como lo hice yo en todo este texto.
Tal vez estas aversiones se deban, en gran medida, a que los maestros en la escuela presentan estas clases de una manera tan aburrida que terminan haciendo que no nos interesemos y al pasar el tiempo, cuando estos conocimientos se vuelven importantes para el desarrollo de nuestros trabajos con entero profesionalismo, no creemos que sea tan trascendente un acento... -de todos modos ese trabajo lo hace la secretaria-, cuando muchas veces la secretaria piensa que, si de esa forma lo hace el jefe, significa que es lo correcto. Me ha tocado ver, a todos los niveles y en todo tipo de profesiones, textos escritos con errores de acento imperdonables que incluso pueden cambiar el significado de una idea. Existen palabras como "esta" que puede ser acentuada como aguda (tilde en la letra a), como grave (sin tilde) o como una de las excepciones (poniendo tilde en la letra e cuando se trata de pronombre). Por cierto, y para dejarlo claro, palabras como este, esa, aquel, solamente se les pone acento cuando fungen como pronombres personales.
Por otra parte, hay palabras que nos encanta acentuar aunque no lleven acento. Algunos ejemplos de estas palabras son: imagen, orden, dele, ti, fin. Estas palabras nunca llevan acento y casi siempre las vemos acentuadas, mientras que vemos forceps, biceps, van sin acento, porque cuando crees aplicar la regla correctamente, al saber que las palabras graves que terminan en s no llevan acento, y olvidas que esas dos son las excepciones (junto con los pronombres que ya mencionamos). Los doctores, ingenieros, abogados y muchos otros profesionistas consideran que al no ser ellos especialistas en el lenguaje, no se les debe exigir que escriban perfecto, pero incluso a diario vemos una serie de anuncios publicitarios con graves errores.
Lo peor es que quienes leemos estos mensajes con errores, vemos el momento perfecto para aclarar nuestras dudas sobre si la palabra lleva o no lleva el acento, y si la vemos publicada, entonces nos aseguramos que de esa foram es como se escribe correctamente. Por ende, las publicaciones deben ser hechas por especialistas en el lenguaje.
Estamos llenos de revistas que al publicar errores fortalecen nuestras convicciones equivocadas sobre si una palabra lleva acento o no. Es por eso que reporteros, escritores, correctores, secretarias y toda la gente involucrada en la parte editorial (revistas, diarios, folletos, libros), debemos poner especial cuidado en nuestro trabajo para no confundir al lector. Es parte de nuestra responsabilidad social fomentar la correcta escritura de nuestro idioma, aunque en otras partes del mundo nos pongan trabas para poder lograrlo.
Es tan malo poner acentos en las palabras que no llevan, como no ponerlo en las que llevan; pero si quieren evitarse mayores problemas y latas, yo les recomiendo que hagan lo siguiente:
Para no regarla y para que no se vean mal, utilicen solamente palabras que no lleven ni acento ni tilde, Tal como lo hice yo en todo este texto.
terça-feira, 3 de julho de 2007
Timor Mortem in A Mayore
- La muerte, doctora. La muerte tras mi puerta
- ¿Cómo dijo? ¿herida? Será una muñeca.
Nada, señora. Los números ni los mueva.
- ¿Y si me pierdo? ya no encontraré quién me quiera
- Déjese de bobadas y cierre las piernas.
- ¿No sabe? escriba "muerte" y pronuncia "tragedia"
- ¿Error dice? No haga caso de lo que piensa.
- Digo un momento que parece un trabalenguas.
A veces se toma un cigarro o fuma una cerveza,
Pero debería estar con sus muertos dos metros bajo tierra.
- ¿A quién se comió usted, señora? ¿a su esposo? ¿a la mesa?
¿No podría esperar unos minutitos a que ponga la cena?
- No, doctora. La huesuda me está esperando afuera
¡Mírela! Nos toca tres veces, -tan tan tan- y nadie se da cuenta.
- A la muerte le gusta reírse ¿Qué colores frecuenta?
- Todos: Chihuahua, los faros, Bukowski. Lo que sea.
Cuando estás cansada pasa junto a ti y dice "¿me dispensa?"
y una toda idiota, toda lenta,
una levanta los hombros como diciendo "no es molestia"
¡Ah! Pero la parca se la sabe y no espera otra respuesta.
Alza su cuchilla, te rebana el alma y la muy puta se la lleva puesta.
Yo no la dejo pasar, doctora. Hago como sordaciega.
Cuando grita mi nombre, escapo por la puerta trasera.
Caigo entre plantas, entre sales, entre arenas,
pero la muerte no me agarra, doctora; Ah no, ...primero muerta.
- ¿Cómo dijo? ¿herida? Será una muñeca.
Nada, señora. Los números ni los mueva.
- ¿Y si me pierdo? ya no encontraré quién me quiera
- Déjese de bobadas y cierre las piernas.
- ¿No sabe? escriba "muerte" y pronuncia "tragedia"
- ¿Error dice? No haga caso de lo que piensa.
- Digo un momento que parece un trabalenguas.
A veces se toma un cigarro o fuma una cerveza,
Pero debería estar con sus muertos dos metros bajo tierra.
- ¿A quién se comió usted, señora? ¿a su esposo? ¿a la mesa?
¿No podría esperar unos minutitos a que ponga la cena?
- No, doctora. La huesuda me está esperando afuera
¡Mírela! Nos toca tres veces, -tan tan tan- y nadie se da cuenta.
- A la muerte le gusta reírse ¿Qué colores frecuenta?
- Todos: Chihuahua, los faros, Bukowski. Lo que sea.
Cuando estás cansada pasa junto a ti y dice "¿me dispensa?"
y una toda idiota, toda lenta,
una levanta los hombros como diciendo "no es molestia"
¡Ah! Pero la parca se la sabe y no espera otra respuesta.
Alza su cuchilla, te rebana el alma y la muy puta se la lleva puesta.
Yo no la dejo pasar, doctora. Hago como sordaciega.
Cuando grita mi nombre, escapo por la puerta trasera.
Caigo entre plantas, entre sales, entre arenas,
pero la muerte no me agarra, doctora; Ah no, ...primero muerta.
sábado, 30 de junho de 2007
El Juego
Noté que todos mis contactos de blog ya jugaron esto; lo que me deja sin cadenas.
Así que sólo publicaré mis diez puntos para corresponder al contagio de la Yoka.
1.- Cuando voy caminando por la calle, siempre tengo esa necesidad, ansia o súplica de que algún auto se suba a la banqueta y me atropelle. Avanzo como predispuesto a que pase eso.
2.- Me es imposible estar en una habitación o salón con la puerta abierta.
3.- No sé bailar, pero irónicamente me encanta el DDR*. Cuando tengo que bailar en algún antro, rave o derivados, uso el suelo como si fuera un tablero.
4.- Desde el fallecimiento de Damián siempre tengo una botella de tequila en el cuarto, le doy sorbos de vez en cuando. He comprado ya 3 botellas.
5.- En kinder la maestra me reprobaba porque usaba sílabas y palabras que todavía no veíamos en clase.
6.- Estoy a favor del aborto por una sencilla razón: Lo que menos necesita este mundo es más gente.
7.- Nunca puedo leer si no tengo un lápiz a la mano. Es por lo único que suspendo mi lectura, la falta de un lápiz.
8.- Mi hijo irremediablemente se llamaría Nerón, Caín, Darwin o Akenatón.*
9.- Dejé de creer en dios cuando vi el cadáver de mi perro. Tenía 13 años.
10.- Colecciono muñecas de porcelana.
_______________________________________________________________
*El DDR es la máquina de baile de las flechitas que van subiendo. Conocido como Dance Dance Revolution, Pump it'up, o simplemente Maquinita de bailar.
* El nacimiento de mi hijo está sujeto al punto 6.
Así que sólo publicaré mis diez puntos para corresponder al contagio de la Yoka.
1.- Cuando voy caminando por la calle, siempre tengo esa necesidad, ansia o súplica de que algún auto se suba a la banqueta y me atropelle. Avanzo como predispuesto a que pase eso.2.- Me es imposible estar en una habitación o salón con la puerta abierta.
3.- No sé bailar, pero irónicamente me encanta el DDR*. Cuando tengo que bailar en algún antro, rave o derivados, uso el suelo como si fuera un tablero.
4.- Desde el fallecimiento de Damián siempre tengo una botella de tequila en el cuarto, le doy sorbos de vez en cuando. He comprado ya 3 botellas.
5.- En kinder la maestra me reprobaba porque usaba sílabas y palabras que todavía no veíamos en clase.
6.- Estoy a favor del aborto por una sencilla razón: Lo que menos necesita este mundo es más gente.
7.- Nunca puedo leer si no tengo un lápiz a la mano. Es por lo único que suspendo mi lectura, la falta de un lápiz.
8.- Mi hijo irremediablemente se llamaría Nerón, Caín, Darwin o Akenatón.*
9.- Dejé de creer en dios cuando vi el cadáver de mi perro. Tenía 13 años.
10.- Colecciono muñecas de porcelana.
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*El DDR es la máquina de baile de las flechitas que van subiendo. Conocido como Dance Dance Revolution, Pump it'up, o simplemente Maquinita de bailar.
* El nacimiento de mi hijo está sujeto al punto 6.
Porcentabilidad y Relativística
Eres mi aliento
cuando lo respiro pálido
pálido, pálido,
así, bien pálido.
Interpeto tu mente excepto cuando habla
Tú no hablas -no debes-,
eres exhalación aprisonada.
Comprendo los análisis,
prometen más;
Más menos que,
Menor que, Igual a, Mayor que.
De lo posible, lo vinculado,
me resisto a que sea verdad.quizá verdad
quizá mentira
quizá verdad
quizá mentira
tic tac tic tac tic tac.
Pero nos gusta hacer
como que juegas en el aire
sexta-feira, 22 de junho de 2007
Hablando dél
Estarás orgullo de las cosas que dijiste
..........................................volando
¿Por qué no te puedes quedar aquí............?
Donde no campanea el viento,
donde nada nos descuerva.
Será que me imaginas arropado
como se sueñan los amigos muertos;
apenas les soplas a su vacío.
Tú pasaste las brasas y las cruces.
¿Sabes volver? Siempre lo supiste.
Era tu actitud la que nos decía que nada estaba mal,
la que sostenía mis ojos cuando todo parecía
...............................un
.......................juego
.................de
.......bajada
Y creímos que este mundo podía habitarse
¡Cómo nos equivocamos a veces!
Cuando tratamos de no mentirnos
resulta que eres tú
el guía de lo más acertado.
No quisimos ser tan lentos.
Nos tienes amando tu fuerza
y no hay forma de nutrirnos,
de arroparnos.. o damianizarnos.
¿Cómo saber
que soy yo
el vivo?
..........................................volando
¿Por qué no te puedes quedar aquí............?
Donde no campanea el viento,
donde nada nos descuerva.
Será que me imaginas arropado
como se sueñan los amigos muertos;
apenas les soplas a su vacío.
Tú pasaste las brasas y las cruces.
¿Sabes volver? Siempre lo supiste.
Era tu actitud la que nos decía que nada estaba mal,
la que sostenía mis ojos cuando todo parecía
...............................un
.......................juego
.................de
.......bajada
Y creímos que este mundo podía habitarse
¡Cómo nos equivocamos a veces!
Cuando tratamos de no mentirnos
resulta que eres tú
el guía de lo más acertado.
No quisimos ser tan lentos.
Nos tienes amando tu fuerza
y no hay forma de nutrirnos,
de arroparnos.. o damianizarnos.
¿Cómo saber
que soy yo
el vivo?
quinta-feira, 14 de junho de 2007
d

-¿Me desnudas?
Decía una damita. De darle avisos al desvarío deseaba yo dibujar en su dorso algún diamante dilatado entre sus caderas.
-¿Me desnudas?
Era un dulce desbaratando el decoro; deseando desvestir con mis dedos disléxicos un diseño mal dotado para tan desfallecedora silueta.
-¿Me desnudas?
Distante, algo demente. La dolorosa dopamina en mi diafragma danzaba con disimulo un indecente destello como descifrando con dientes decrépitos mi desolado descenso por descubrir a esta doncella tan despegada del descanso.
-¿Me desnudas?
Como un dardo envenenado. Adecuado, definitivo, directo. Un dliema. A mi decir sólo una letra diminuta insistía por darle a aquella diva la inducción para despojarse de cada prenda o bien despedirme en un solo disparo de toda cordura para siempre.
terça-feira, 12 de junho de 2007
segunda-feira, 11 de junho de 2007
Erotica II
El hombre te saluda con el placer en los labios.
Pronuncia tu nombre como quien pronuncia la pornografía;
se enreda con tus medios cabellos,
burla esa falda que ya no puede ayudarte.
Con su mano entra a tu dulce,
te acuesta en su nube artificial.
Te da un beso sonreído, penetrado,
(jadeante cordera recién robada).
Pero te sinceras...
sabes bien
que no le importa que estés muriendo.sábado, 9 de junho de 2007
sol qui mutat
No me he movido. Puedo jurarlo. He estado viendo a la ventana casi durante un mes y medio sin moverme absolutamente para nada.
Y he visto el sol nacer. Lo he visto cuarenta veces siempre con su cara de muerto.
Pero luego veo cómo se transforma con el paso del día. Me encanta verlo mutar en algo bellísimo, algo resplandeciente, algo que vuela.
Cuando entró mi padre al cuarto. Me levantó de la mesa y me llevó a acostar.
Mientras me arropaba, le dije que yo también quiero convertirme en una Luna
Y he visto el sol nacer. Lo he visto cuarenta veces siempre con su cara de muerto.
Pero luego veo cómo se transforma con el paso del día. Me encanta verlo mutar en algo bellísimo, algo resplandeciente, algo que vuela.
Cuando entró mi padre al cuarto. Me levantó de la mesa y me llevó a acostar.
Mientras me arropaba, le dije que yo también quiero convertirme en una Luna
quinta-feira, 7 de junho de 2007
La Familia del Futuro
Los fríos pasillos del hospital tenían al fondo un secreto. El señor Baldoza fumaba sin descanso como si aquellos cigarrillos fuesen sorbos de agua. Su primogénito estaba a punto de nacer.
Al final del pasillo, las puertas se mantenían firmes como un muro. Solo estaba Baldoza y sus cortos paseos en la sala de espera, con frío, con sus cigarros de agua.
Finalmente, y en recompensa, el doctor entró al área y con prisa se acercó al padre. Ambos paralizados, uno por esperar la noticia, otro por dársela.
El doctor, ahogado en sudor y nervios, se rascó la cabeza y en un suspiro le soltó la noticia.
- Señor Baldoza. No sé cómo decírselo pero, su hijo es un horno de microondas.
El silencio se hizo pesado. El padre quedó perplejo.
- ¿Cómo dijo?
- Su hijo, el hijo suyo es nada menos que un horno de microondas.
Imposible. Después de tanto esperar al niño, de pasar el día sin descanso, resultó que había nacido no un muchacho, sino un horno de microondas. A Baldoza se le durmieron los labios y dedos. Todo el silencio en el hospital se enfocó en el confundido hombre.
- Bueno y… ¿y ahora qué hago?
- Sepa que su esposa está bien. Vaya a verla, caramba. Vaya.
Con prisa, Baldoza dejó atrás al doctor y caminó el pasillo. los pasos se le hacían cada vez más precipitados y en su cabeza la palabra “microondas” resonaba con angustia.
Cuando Baldoza entró a la sala, vio a su mujer recostada en la cama, con el cuerpo cansado y la vista medio muerta.
- ¿Cómo estás?
- Bien
- ¿Qué pasó?
La mujer sin responder nada cabeceó hacia la mesa del frente. Un pequeño horno de microondas se mostraba brillante y austero junto a la ventana, ahí en la mesita del cuarto.
- ¿Qué quieres que te diga? –Suspiró la mujer- Tenemos por hijo a un horno de microondas, y eso es todo.
Mientras Baldoza se acercaba despacio a la mesa, pensaba qué es lo que había hecho mal, qué clase de broma era ésa. ¿Cuántas parejas alguna vez le dieron luz a un horno de microondas? Baldoza no lo podía creer. Llegó al aparato, veía a su mujer quien seguía dentro de algún trance, y luego levantó el microondas.
La mujer guardaba silencio, y el señor Baldoza, avergonzado, giraba lentamente el electrodoméstico entre sus manos revisándole cada esquina, le torcía la perilla, le abría la puertita como buscando algo en el horno de microondas que le gustara.
- Es sólo un horno de microondas –murmuraba- ¿por qué un horno de microondas?
quarta-feira, 6 de junho de 2007
El Espantapájaros
No sé, me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible-
no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar, pierden el tiempo las que pretendan seducirme.
Ésta fue, y no otra, la razón de que me enamorase
tan locamente de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entrega y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese volando
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"
y a los pocos segundos ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximara al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles. Y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera!
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes,
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
Oliverio Girondo
Lenguetas
Valle, barranco, precipicio, túnel, rincón, cavidad, secreto, portal, academia, obertura, boca, vicio, escondite, pradera, limbo, pecado, paraíso, cáliz, alcoba, flor, velo, sarcófago, agridulce, fruto, sepulcro, balcón, ventana, sorbo, pozo, cauce, potencia, loba, ave, corola, océano...
¿De qué otra manera podría nombrar tu sexo?
¿De qué otra manera podría nombrar tu sexo?
terça-feira, 5 de junho de 2007
Erótica I
Te parasito,
Me dejas.
Hueles a gusanos.
Eres la figura que pinto en mi cama
¡Mira todo el sexo que has derrochado!
Me parasitas,
Te dejo.
Huelo a gusanos.
segunda-feira, 4 de junho de 2007
Desolante
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que no llevamos ningún camino?
Será que sólo tú llenas mis pasos
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que a tus dolores los admiro?
Será que puedo leer tus labios
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que no me sueltas ni un poquito?
Será que la existencia nos cubre de abrazos
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que estamos tirados tú en tu suelo y yo en el mio?
Será que de negro te ensiluetas y yo contigo me entrelazo
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que somos un aborto del paraíso?
Será, que ni me dejas volar ni me arrastras por los campos
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que eres tú quien me crea y no como yo te imagino?
Será que de noche somos omnipresentes y estamos remendados
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que besarnos sería besar la inmundicia del piso?
Será que algún día también tú te cansarás de caminar a mi lado
Será que sólo tú llenas mis pasos
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que a tus dolores los admiro?
Será que puedo leer tus labios
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que no me sueltas ni un poquito?
Será que la existencia nos cubre de abrazos
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que estamos tirados tú en tu suelo y yo en el mio?
Será que de negro te ensiluetas y yo contigo me entrelazo
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que somos un aborto del paraíso?
Será, que ni me dejas volar ni me arrastras por los campos
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que eres tú quien me crea y no como yo te imagino?
Será que de noche somos omnipresentes y estamos remendados
¿Qué será, Sombra, mi Sombra, que besarnos sería besar la inmundicia del piso?
Será que algún día también tú te cansarás de caminar a mi lado
La niña que acaricia mi cuidado.
¿Muñeca? sí, sí. La indeleble con sentido de muerte,
imprescindible, inefable. Tal vez un cuento de plástico reservado.
Entonces se llamó Umbra y con ella
la oscuridad sobrevino en sus distintas caras.
Las leyendas que abrazan su cabello tienen por corazón a una madre omnipresente;
ceguera penetrante.
La muñeca no está fría ni excenta del miedo.
Es ella la que hoy se indirecta en ti a manera de ocio.
¿Muñeca? sí, sí. La indeleble con sentido de muerte,
imprescindible, inefable. Tal vez un cuento de plástico reservado.
Entonces se llamó Umbra y con ella
la oscuridad sobrevino en sus distintas caras.
Las leyendas que abrazan su cabello tienen por corazón a una madre omnipresente;
ceguera penetrante.
La muñeca no está fría ni excenta del miedo.
Es ella la que hoy se indirecta en ti a manera de ocio.
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