sexta-feira, 1 de maio de 2009

Mexicanos al grito de idioteces.


Perdimos la mitad del territorio del país
¿Qué hacemos?

Mmmh.. ¡Niños Héroes!




Gortari nos dejó en bancarrota
¿Qué hacemos?

Mmmh.. ¡Un chupacabras!





Hay transacciones externas del gobierno 
¿Qué hacemos?

Mmmh.. ¡Un ejército zapatista!




Los narcos van en aumento
¿Qué hacemos?

Mmmh.. una epidemia de virus de puercos!





Ya quiero verlo:



Se nos terminó el petróleo
¿Qué hacemos?

Mmmh... Alienígenas reviven a los muertos para invadir a la Tierra y vendernos como esclavos en el planeta Kriptón.


...Ah jijos ¿y sí se la creerán?
A huevo; pinches mexicanos son unos pendejos.

segunda-feira, 27 de abril de 2009

Tesina para la titulación de Licenciatura (Primera Parte)

Para definir lo que es literatura erótica habría que estrictamente dedicarse a definir lo que no es literatura erótica, y lo que ésta logra y pretende con cada una de las palabras obligadamente seleccionadas con cuidado. Sentarse a desmenuzar y clasificar los elementos que la distinguen como tal sería, en cada vez, inventar nuevos requisitos que nada tendrán que ver con la ocasión anterior en la que se ha definido. García Lara acierta en decir “vano sería cualquier intento de análisis o examen del erotismo que no partiera de la previa constatación de su carácter escurridizo y polimorfo”. Con ello entendemos que el erotismo se mueve siempre en un terreno ambiguo e indeterminado. Lo erótico se presenta siempre como algo estrechamente unido al concepto de límite, lo cual forza a establecer hasta dónde pretendemos llegar al momento de guiar al lector hacia un momento sexual, o bien, hacia una insinuación de éste.

Estamos hablando entonces de un género volátil y cambiante, cuya base se encuentra (y esto como premisa del trabajo que aquí presento) en el eufemismo, en el no decir, y en las alusiones (o bien ausencias) que se hacen hacia miembros, acciones y sentires del cuerpo que ante una mención directa podrían ser insultantes o hirientes dependiendo siempre de su forma de presentación. Con esto me refiero a que la literatura erótica, abarcando desde luego también a la poesía, depende del cuidado que el escritor aplique para hablar de una intimidad y una pasión que no excite al lector, sino que lo haga cómplice de un acto que es enteramente personal para ambos. Tal como señala Ana María Moix: “Diríase que con sólo enjuiciar u oir el término ‘literatura erótica’ resultará ya innecesaria toda explicación del mismo, como si expresara por sí solo un contenido, un significado claro, determinado, unívocamente universal con el que todos estuviéramos de acuerdo”. Compartir un sentido tan privado como lo es la sexualidad y la pareja exige mucho tacto a la hora de evocar las ideas que van a darle a la obra el sentido de ser un texto profundo en el deseo personal, pero que cuidando de no hacerlo sentir invasor o punzante.

Para mantener esta diferencia tan delgada y cambiante hace falta, como ya dije, entender lo que no es literatura erótica, y dejarle en claro al lector cuál es la intención de la obra al momento de utilizar ciertas metáforas e imágenes sexuales que puedan ser consideradas ofensivas si no se logran con el tacto adecuado. Aquí habría que pensar en que cada persona va a aplicar las referencias sexuales del texto a su propia sexualidad, y es esta subjetividad, junto con la moral social y el pudor,  la que obliga al autor erótico a pensar cuidadosamente sus palabras, y es aquí donde viene el verdadero trabajo del erotismo: ¿cómo recreo algo tan universal y bello como es el sexo en algo tan personal y pecaminoso como es el sexo? El tabú impuesto por la sociedad sobre el tema es lo que forja esta arma de doble filo que el autor debe considerar a la hora de hacer su jugada; tiene que cuidar qué está evocando, cómo lo está evocando y para qué lo está evocando. No tener cuidado en esto sería llanamente poner en la mesa un acto que no solamente es común, sino también castigado.

Es justamente sobre este cuidado como Ana Clavel trabaja y opera en su novela. La autora sabe que el tema que está manejando está confinado a ser un acto deshonroso y despreciable que, si se redacta como tal, como es, como se siente, en lugar de una novela erótica tendremos un testimonio de un pederasta, y no el conflicto sexual y llamativo que siente el personaje principal como víctima de su propio deseo. Mantener un control sobre lo que el lector aprueba y lo que la sociedad reprueba exige de saber utilizar las palabras y encaminar el curso de la historia en un viaje hacia el corazón del hombre apasionado, un viaje que se entienda es sobre la excitación sin hacer mención a ella. El acto erótico se entiende como una subliminación de los simples actos sexuales que se puedan asociar con la belleza y el arte exento absolutamente de todo castigo y censura.

Para fortuna del autor erótico, es sencillo definir qué no es literatura erótica sin ahondar tanto en lo que sí es literatura erótica. Aquí entra un término en general repudiado y tabú como lo es la pornografía, absoluta enemiga del erotismo (la hermana gemela malvada, si se puede decir). Ema Llorente lo expone de la siguiente manera: “La pornografía se siente como un exceso o una superabundancia sin reserva que, en algún sentido, resulta agresiva. Lo pornográfico es descriptivo e imitativo de una realidad externa que copia sin reparos y en detalle”. Estableciendo esta afirmación entendemos pues que el erotismo crea una infinidad de alusiones que pueden inventarse y reinventarse, mientras que la pornografía siempre será una imitación explícita de una realidad que nada tiene que ver con la pasión, sino con la excitación. Es decir, la pornografía es una reacción material en el lector, una excitación directa; en cambio el erotismo, acaso procaz y fuerte, pasa por el filtro del eufemismo y la metáfora para lograr un lenguaje más poético. La pornografía desde luego, no entra en la selección literaria. El acto sexual es siempre el mismo, son los juegos eróticos los que dan la acentuación pasional e innumerable debido su fuerza intelectual. Y es que es el sentido artístico y creativo el que aquí nos ocupa; buscando esa estética, podemos despegarnos del sentido pornográfico o bien, de la perversión del acto sexual, como comenta Ana María Moix “así como el erotismo está íntimamente ligado a la obra de arte en general, ya sea literaria, pictórica o escultórica, la pornografía rara vez guarda relación con lo artístico y pocas son las novelas o relatos pornográficos de los que podamos afirmar que posean una calidad literaria digna de tomarse en cuenta”. Es evidente que el valor de la estética es sobradamente importante y será la metáfora, la alusión y el eufemismo lo que le dé sentido al gusto por la lectura erótica y que, por ello, mantendrá al margen a la pornografía como tal.

Puede verse a la escritura erótica como trasgresora, porque exterioriza una ensoñación-recreación que generalmente se limita al margen de lo privado. La trasgresión reside en exhibir con palabras algo que pertenece al mundo personal de la imaginación o del acto. Desde luego, esto tendría que ver con la violación de determinadas leyes o de seriedad. Es común la asociación del erotismo con el juego y, sobre todo, con un tono intencionalmente relajado. Esto es posible dado que la literatura erótica exalta al amor físico, al pasional, al triunfante, y por ello existe un espacio al júbilo y al juego dada la forma íntima y personal en la que se mueve el erotismo. Su seriedad pues, radicaría en la forma de expresión sobre el acto sexual, y de cómo tener la frialdad para detallar el sexo o la interacción carnal sin llegar a ser por ello explícito o por demás demasiado ilustrado; el erotismo no tiene permiso de ser en extremo revelador, pero sí de reflejar a placer el deseo sexual que el sexo despierta.

Tomando en cuenta que estas licencias están fijadas a términos de autocensura, habría que pensar también que las definiciones a las que está ligada la literatura erótica obedecen a parámetros cambiantes y subjetivos. Más de un lector encasillaría la novela de Clavel como exponente o enaltecedor de la pedofilia sin importar cuánta reflexión o evasión hace el personaje al respecto. Entonces no estaríamos refiriéndonos a literatura erótica, sino a literatura agresora, y aquí volvemos a la búsqueda que defina con exactitud a la literatura erótica, o bien en este caso, al género al que pertenece Las Violetas son flores del deseo.

Existe en ella erotismo pueril que acata las reglas de eufemismo que he estado señalando. Es decir, la autora no revela el deseo por las niñas, sino sólo su deseo como tal. Cierto es que no muchos encontrarán al tema como incitante o sexual, sino lo entenderán como un texto propositivo, arriesgado y perturbante, y si hablamos de culturas sociales más arraigadas, entonces nos estamos enfrentando a una novela absolutamente inmoral y reprobable. Cubrir un punto de vista general se vuelve complicado por la multiforma que tiene el erotismo, y que la novela alcanza a tocar con tintes pasionales y amorosos. Sería necesario plantear el problema del erotismo o de la literatura erótica en relación con la teoría de los géneros y discutir la pertinencia de pensar que puede existir deseo sexual en el estupro y que éste a su vez da pie a subgéneros eróticos. Aunque dicha cuestión rebasa los límites de lo socialmente aceptado, no se encuentra en la novela analizada como un elemento ofensivo o pornográfico, ya que Clavel utiliza la sutileza y la metáfora que hacen la diferencia entre la vulgaridad y el acto sexual. No hay que olvidar que evitando las palabras deshonestas y sustituyéndolas por otras socialmente aceptadas, cualquier tema está permitido entre el público incluido el sexo. José Alonso Hernández lo ve de la siguiente manera: “Tenemos en primer lugar, la designación erótica literal denotativa, es decir, los términos generalmente considerados groseros, razón por la que son rechazados con frecuencia. Este rechazo que, a nivel normativo, extralingüístico desde luego, suele darse también a nivel del habla (“eso no se dice”, “no digas groserías”, etcétera) es el que empuja a la creación de designaciones eufemísticas o metafóricas”. Esta diferencia consiste no sólo en darle forma bella al deseo por  Violeta que es de entrada alarmante, sino también dibujarlo a manera amistosa y lúdica para que ningún lector encuentre la novela como grosera u ofensiva. Ana Clavel sabe esto, y cuida su redacción para no dar trámite a la malinterpretación de la novela como un testimonio de un pedófilo, sino como el adentramiento a la visión de un hombre apasionado por las muñecas. Podemos suponer que es la técnica literaria la que rescata o identifica a la obra erótica, y es por ello que sea tan debatible el establecimiento del género. Las palabras en general no son buenas ni malas, ni sucias ni limpias en sí mismas, sino que dependen de la intencionalidad y modo del uso que reciban. Mientras el autor presente un tratamiento de belleza y exaltación más que la excitación explícita y desenfrenada, entonces estamos hablando de una novela erótica per sé. 

Naturalmente estoy considerando la cuestión estética en la novela para enfatizar su condición de erotismo y no erotismo. El erotismo y la pornografía no se distinguen ya por su contenido más o menos explícito, ni por su léxico más o menos directo, sino por la presencia de un filtro que opera en lo erótico y que en Las Violetas son flores del deseo funge como censura ante un tema tabú y terriblemente castigado por las sociedades actuales como lo es el libido en sí. Para desarrollar el relato, Clavel aplica lo que parece ser la estética erótica adecuada para no caer en la vulgaridad, pesadez, o dicho en mejor forma, pornografía.

quarta-feira, 1 de abril de 2009

Conocí a un joven de ¿qué serán? unos 19 años; alto y espigado, de gran belleza oscura tipo griega, abundante cabellera naturalmente rizada que adornaba un rostro ovalado, una nariz recta, boca dibujada firmemente y unos ojos negros en los que habitaba una mirada asuente y sombría.
Había en él un no sé qué de etéreo y si bien por momentos lo acometía un entusiasmo súbito y fugaz, la mayor parte del tiempo lo predominaba el ensueño.

¡Pero sus manos! Dios mio. Cuando conocí sus manos y lo que éstas eran capaces de hacer, no hizo falta saber de él nada más.






domingo, 22 de março de 2009

Regular Basis.

Daria: They're not going to make fun of me?

Jane: For peeing in the woods? Come on, Daria. These guys puke on each other on a regular basis.

Jess: That reminds me. Trent, you owe me a shirt.

quinta-feira, 12 de março de 2009

Todos. Impresos. yo.



El Escritor
¿Nunca has sentido... como si alguien te vigilara? ¿Nunca has sentido... como si alguien te esperara? ¿Estoy soñando?.... ¿O solo imagino?...  Ay amor... te esperaré toda la vida.... te esperaré hasta la muerte… siempre… siempre estoy... amor… esperándote.













El Enamorado
Ya es la hora.... iré a dormir... ruego que mi alma esté a salvo... y si he de morir antes que despierte.... ruego a Dios me lleve a su lado... -y a la inversa-.


















La Vengadora
¡Oh! Pero qué pareja tú y yo... Traídos aquí para ser felices, no para sufrir... tiempos tristes... tiempos malos... todos los veremos pasar.... y pronto sabremos si es verdad... lo que tú y yo sentimos.












El Introvertido
Otra vez no... otra vez no... Este sueño del que no puedo despertar... ¿Qué es real? ¿Qué es real? Comienzo a tener dificultades.... para alcanzar lo que necesito... lo que necesito... algo en qué confiar... el azúcar que me esconde. ¡Oh! dulce azúcar... sálvame... de esta habitación que me confina... me confina... mi dulce azúcar.










El Perturbado
¡Ah sí! Ya he estado aquí antes... lo veo con los ojos cerrados... Sombras que parecen sangre... y muerte que la mente percibe. El miedo que surge de mi cabeza... vive en el espejo... ¿Por qué no me dejas irme? ¿Acaso la crueldad de excita?











El Guerrero
¿Dónde estoy? No puede ser... ¿Quién eres? Yo te conozco... No te atreverías... ¿Lo harías? ¡No luches conmigo! ¡Enciéndeme! Mi gatillo... Tus dedos... Tu oscuridad... Yo la conozco... ¡Acércate! ¡Lo he visto! ¡Hablo en serio!

sexta-feira, 20 de fevereiro de 2009



Umbrosis
para la mujer que siempre es La Mujer.









Esperamos

yo y mi cama

un tendido de sales viejas

un refrigerador vacío.

 

Silencio.

 

Yo y lo que

asumo

era un eco

esperamos la asonancia

como respuesta

como sangre en los ojos

como siempre, la vida y la muerte.

 

Porque tú no mueres

Alessa del demonio.

Temo el fiero de tu nombre

y castigo (como sea)

esa insolencia ajena al tiempo.

Tú tan voceada, tan intangible

más lejana que la felicidad embruta.

 

No mueres nunca

ni aun cuando respiro.

No dejas de restaurar tus dientes

en mis repetidas ansias de multiplicarte.

 

En el sótano de tus paraísos

en la perpetuidad de tus brazos largos

en esta enferma cara mía.

 

En tu beso de carne cuando duermo

al aire, mi aire, un aire agitado;

un niño temeroso de la materia

y de la silueta que se ha extinto.

 

Pero tú no, Alessa del demonio

tú no sabes ser unísona

será por ello que te deteste.

Tú no sonríes bonito

ni me enorgullece decir que te quiero.

Dama de hierro sin dama ni hierro

que si bebo a la salud de tus pechos

es para salir de esta muerte

y volver –en cada vez– al mismo sitio.

 

Más que un hombre

soy un forastero cargado de letras

como fantasmas de sangre

que nunca dejó de tener dieciséis años.

 

Que se tutea con tu muerte

que palabrea tus intestinos colgando.

Que te quiere muerta, infeliz, destazada

en la insalubre cabeza

de la podredumbre y las bibliotecas.

 

Como aliento de tierra

el reflejo de eliminar un asco con otro.

Voluntad por permitirme la tez ahumada

la voz que te encuentra

la voz marabunta que te arranque los  pelos

como estas ansias de matarte

y hacer de tus días

unas tragedias circulares.

 

Afirmar el fracaso de Venus

y de tus mártires llorones.

Tu estampa en cualquier laguna

ahí libre te deja libre.

 

Horror sagrado; el miedo.

Alessa

Violeta

Angelina

Armanda

Luisa

Aléssima del grande y estúpido demonio;

 

sangrante en la sábana

ciega por las luces negras.

Árbol en agua turbia le duele la vida

y se amanece, cada vez, en sí mismo.

 

Ay Alessa

maniquí de piernas abiertas

mojadas

Ay del hombre que vea tus octavas

y que pretenda, al final de su caída

seguirse fértil y vanidoso.

 

Hombres como tales

tronándose los dedos de liebre

pizcando el sabor a charco.

Enamoran a sepultureras

del acaso cañón de su miseria

como si allí existiese

alguna medianamente correcta.

 

Es la tentación, Alessa

la misma que redactó en saliva y puño

la espantosa vida de Alicia.

La tentación por haberte ahogado en cera hace mil años.

Tentación de humo, sin hueco fijo

sin manera de escapar

del cuerpo humano

el cuerpo lobo

de guardia baja

el cuerpo amante.

 

Por eso has de beberte al demonio

con ese plástico ardiente de carmina seca.

Para no pedirte yo, ni alguna otra tontería

que te destruyas el nombre

y lo rescribas

en uñas de mujer atacante

cintura de mujer monumento

vientre de mujer entregada

el cuerpo amante.

 

Al final eres lo que quieras

ojo de muerto

aparición de algún muro.

Fuente evolutiva y la sangre de mis hijos con su propio mundo.

Alessa colectiva, siempre del demonio

siempre de los hombres drogantes contigo

en ti se piensan omnideseados

aquellos tristes errores del infierno.

 

De infamia transparente

grasa, de total grasa

llenas los besos que se chupan de tus bocas

de tus mil bocas hondas y pesadas

azules, transparentes, pesticidas..

Todas a favor del hambre

por la guerra de voces atrapadas.

 

A favor de las noches sin ellos

cuando te hartas de ti misma.

Hombres, todos los hombres

que te orillan al intersueño

con la probable fijación

en mantener la esperanza

en las fauces de Alighieri.

 

Y seguimos esperando.

 

 









segunda-feira, 9 de fevereiro de 2009

Ni José Gorostiza
ni Carlos Becerra
Ni Jorge Cuesta

¿Y entonces quién...?

¿César Vallejo?
¿Octavio Paz?
¿José Revueltas?
Tal vez Efraín Huerta..


No señores, ninguno de ellos le llega a los talones a esta poetiza.


La mejor literatura mexicana viene de nadie menos
que de los cultos y pensadores, los talentosos y muy intelectuales
RBD
con su poemario -total merecedor de sus 30'000 ejemplares publicados-
Dulce Amargo...



¡Cuídate, Cuauhtémoc Sánchez!
que ya viene RBD a quitarte tu Premio Nobel.

quinta-feira, 5 de fevereiro de 2009

Clases de mexicanidad


Maestro: Y así es cómo México estaba hundido en la quiebra y las deudas, hasta que llegó Calderón, que él es todo bueno

Alumnos: ¡¡Naaah!! ¿Calderón?

Maestro: ¡Sí, en serio! ¿Por qué no me creen? Si él y toda su familia siempre van a misa y son gente muy religiosa.

Alumno: ¿Y eso las hace buenas personas?

Maestro: Óyeme Samuel, no seas tan cínico; todavía estás muy joven para serlo.

sábado, 24 de janeiro de 2009

Machín y Joto
Tú no debes admirar a los otros
los otros deben admirarte a ti.
-El Batuta.



Dos cosas me quedaron muy claras luego de salir esta noche de la sala del cine. Dos datos que a veces -sobre todo entre semana- olvido por completo. Habían un par de niñas emo a las puertas del edificio que volteaban el rostro como las grandes estrellas alemanas:
-Weeeey, ¿por qué se nos quedan viendo tanto la pinche gente weeee?
-Aaay wey pos porque somos bien originales, mensaaa.

Carajo, me pude haber ganado un premio al mejor actor cuando evité reírme de ellas a toda costa.

En ese momento, y haciendo un pequeño análisis del filme, caí en la cuenta de lo fascinante y lo derrotado que es el mexicano. O dicho de mejor modo, de cómo se fascina en su propia derrota. Recordé al Rudo con su uniforme de manga larga y su entrevista pos sí yo uuh yo desde que taba chiquillo siempre quise ser portero pué y de cómo nos parecen sorprendentes los sacrificios aztecas pero nos creemos las babosadas de la religión católica (traída de Europa, por tanto, mejor); recordé cómo las televisoras mamaron a Máicol Felps y detestan al Club Deportivo América. Recordé a Hugo Sánchez y sus clases para adoptar el asento castellano y los monitos de Bugs Bunny del Kentucky con la playera de la Selección Mexicana. Entonces pensé dos cosas: Gracias fútbol por ser el refugio de nuestra valía, y Ay pinches mexicanos cómo estamos pendejos.

Tenemos que ser peones del fútbol como son peones los gringos de los medios de comunicación. El tema del futbol es la mina perfecta en donde los mexicanos cavamos nuestro sueño de ser un país de ganadores, ser un país en donde el Sí se puede no hieda a derrota tras derrota. Es el mexicano quien supone que ganarle a Estados Unidos el próximo 11 de febrero se escribirá en los anales de la historia en donde luego de presumir cómo es que somos una nación más vergas que la güera (usando a argentinos para meterles goles, por cierto) pondremos al pie de la página ¿pos no que muy chingones? Y entonces ahí sí todo el mundo ya es muy mexicano. y ¡Viva Zapata! Y ¡México Campeón! ¡Rarará! Porque nosotros encontramos la identidad y valía y mexicanidad en aquellos 11 neovillistas de la cancha; Nos sentimos grandes por taparles un penalti porque no tenemos otra forma de decirle a la gente -y a nosotros mismos- que tenemos algo qué ofrecerle al mundo además de rancheros chíngatealotro y gente sin esperanza que limpia las alfombras de personas cuya fortuna es mucho mejor desde el nacimiento.

Pero cuando ganamos un partido somos la bomba del siglo. Ahí sí todos gritamos aaaaaaaaaahahahaha con un quién sabe qué orgullo en la cuerdas vocales, para luego asaltar la gasolinera de la Josema y comprar con ese mismo quién sabe qué orgullo de mexicano ganador una cocacola. 
Ahora con todo esta polémica de que si son muchos naturalizados en la selección o que si los mexicanos no tienen la capacidad para representarnos, el tema de la película junto con los sueños jodidos y jodedores de los personajes principales cae como anillo a la puta... México está formado por hombres apasionados sin talento, y a la vez está dirigido por hombres talentosos sin pasión.
No cabe duda que Cuarón se está burlando del mexicano más de lo que se burló Lalas de nuestra escuadra futbolera; ¿o cuántos aficionados no se vieron a sí mismos en ese Si no metes gol te voy a partir la madre, ¿me das tu autógrafo? que es tan propio del mexicano narcotráficado (tipo de mexicano #1) como lo es tan propio del patriota jodido por el sudor de su camiseta (tipo de mexicano #2). El Tato pues era muy mexicano. Él pensaba yo a lo mío y que a México se lo cargue la chinga'a. Mientras que Beto se ganó el puesto de héroe nacional, aunque le haya costado una pierna. Y con esa sangre nopalera -la misma que aprovechó el mismo México mismo para chingárselo-, se ganó igual tanto el reconocimiento por ser mexa como el castigo por ser también mexa. No me sorprendería que un día quitaran la estatua de José Fuentes Mares y pusieran en su lugar una de Jorge Campos. Al menos la gente sí sabe quién es ése.

A lo que apunta pues la película (además de que en este país los extranjeros son los que siempre salen ganones) es que nuestro balonpié, así mediocre, retrasado y sin importancia histórica como lo tenemos, es el chapoteadero desde el cual queremos llamar la atención de los mayores. ¡Mira papi Europa! Ya sé nadar sin un flotador! ¿Ora sí soy digno de jugar en el Barça?
Desafortunadamente México es un planeta de Rudos y Cursis. Tarde que temprano terminas en la ruina (o peor aun, en el anonimato) ya sea por tu individualismo o por tu mexicanidad; tu única salida se convierte entonces en joderte al primero que veas. Es eso o confiar tu vida en el cuñado narco del cual, por cierto, también eres un cliente.


terça-feira, 13 de janeiro de 2009

-Oiga joven, ¿qué es eso que dice en su chamarra?

-Death Note. Es una caricatura.

-Ah... ¿es sobre satanismo?

-... No, es sobre la muerte (hurra por los cristianos ¬¬).

segunda-feira, 5 de janeiro de 2009

El Poema de Stanley


Ojos puros, azules de perla vítrea
tú siempre me miras

porque yo siempre te miro.

¡Ah! Demasiado sumisa, hermosa

conservas la belleza.

Por eso soy triste y sufro
tan feliz, que te duele.


Quiero hacerte daño y destruirte
¿qué pensarías si me conocieras?

¿Sonreirás sin decir palabra?

Las maldiciones de tu boca
me son perlas.


Mi mano izquierda en tu rostro

como irte a robar un beso

entonces mi pulgar entra en tu cuenca

abrupto, decidido

como perforando un agujero.


¡Qué sensación tu gelatina

tiembla del éxtasis obsceno!

Se mezcla con tus vueltas.

Debo probar tu sangre.


¿Cómo son tus gritos dolientes?

Tus lágrimas de cinabrio rojo

corren por tus ojos aplastados.


No podrás ver el hambre que te tengo

desesperanza, tus besos no los pierdo.

Como beber tu llanto, refinar la agonía

morder tu lengua, destrozarla.

Los tuyos, besos de una tinta.


¡Ah! qué cotas de eufonía alcanzaría

al cumplir estos deseos como

una bestia glotona y voraz.


Tus mejillas sonrosas
-todas sabrosas-
para cautivar mi gusto

y llorarte como un niño


Y también tu oreja

que subo hasta mis labios

para hundir los dientes
en su tersa carne.


Tus orejas que a veces me oyeron

nunca mentí

pero tenía mis secretos.


Pero ¿qué puedes pensar de mí?;
me odias, tienes miedo

como si entrases a mi fin de obra
y ahí

podrías destruirme
no me importa.


Puedes destruirme

no me importa.

sexta-feira, 19 de dezembro de 2008

El Naranjo.


En una ocasión me encontraba descansando en la cocina de la casa, comiendo alguna tontería a la mano, cuando mi padre entró en la cocina tranquilo, agarró unos pistaches y se quedó viendo a la ventana que da al patio. Se echó algunos pistaches a la boca y me dijo -ayúdeme a bajar las naranjas del naranjo-.
-¿El naranjo?- respondí incrédulo mientras veía en el patio aquel feísimo árbol de la esquina que crecía opaco y triste apartado de la casa entre la pared sucia y el cuarto de herramientas abandonado. -Ni han de servir- le dije desanimado -seguramente las naranjas están ácidas y secas. Ese árbol no se alimenta nada más que de smog y de la basura de los perros-.
Mi padre sonrió y dijo -¿de dónde cree que las hemos estado sacando?-

quinta-feira, 11 de dezembro de 2008

CUARTO EN GUANAJUATO
Pensé en tu cuerpo, y en lo que haría con él.
-Antonio Ramos.


Buen día, pared inrota
escondida en las rodillas
entregada a los escombros
Buenos días, buenos días.

Abro mi espacio
como alejando a Dios de mi sonrisa
de mi plegaria, de mi espasmo
ay Dios, de mis buenos días.

Mi problema es que me he ido lejos
quieto
a una fracción de la luna
de la puta, de octubre, de las paredes inrotas
Aire de hierro
Ardor en la sangre
Libros de hierro.

Problema también ese ojo de muerte
tendido a la siniestra, machucando mi renuncia
Agua breve, despertar a media matanza
Ese ojo tiene veinticuatro manos alcohólicas y acaricia un sepulcro.

La falta de fe lo sobretacta
me pega su constitución, su Cristo, su Fausto
Castiga, licúa, mortaliza
No hay más duda... -definitivamente-
me está dando los buenos días.

Maldito ojo de muerte; eres un buitre en mi cuarto
Buitre, sí

Buenos días.

domingo, 30 de novembro de 2008

Perfil del Egresado
Si no sabes hacia dónde vas...
¿qué sentido tiene lo que haces?
-[No lo recuerdo, pff]



Mi padre me enseñó a cambiar una llanta
para que ninguna situación arbitraria interfiera en el destino

Mi madre me enseñó a leer
para tener cuidado con esas letras chiquitas al final de los contratos


El maestro Payán me enseñó a escribir

para entender el aire que respiro

Daniel me enseñó a manejar
para no tener pretextos, ni depender de nadie


Mi tía Marta me enseñó la tristeza del divorcio
para que no vaya yo a casarme con alguna chilanga

Mi tía Carmen me enseñó la alegría de la solitud

ella fue a quien más gusto le dio mi carrera

Krisel me enseñó la diversidad de la gente
para ser más tolerante con los mexicanos promedio

Mi abuela me enseñó el cariño que no muere
y es que ella es la mismísima Úrsula Iguarán en persona

Jauregui me enseñó artes marciales
para no tener miedo de enfrentarme a las cosas hostiles

Toto me enseñó a cocinar arroz
por si se me quema el cereal

Ana me enseñó a jugar Backgammon
para que los lugares aburridos no sean tan aburridos

Marta me enseñó a identificar a las personas desde la primera salida
para confiar lágrimas y vulnerabilidades sólo a la gente adecuada

Alejandra me enseñó a luchar por cosas imprescindibles que me fastidian

o como diría ella: ¡A darle átomos!

Javo me enseñó el amor en la muerte
y otros tóxicos más

Effi me enseñó el título de la primera canción del penúltimo disco del Bersuit
por aquello de las indiscreciones

Sumire me enseñó la lujuria
y así me encadenó a mí mismo.

Alessa me enseñó la sublimación del amorío

para que nadie me haga daño

Fátima me enseñó las trampas del amorío
y que no todas las personas están a la altura de las circunstancias

Samantha me enseñó que hay métodos para olvidar a la gente
y que éstos llegan a pesar 3'600 gramos

Alma me enseñó que se puede soñar con gente de otros mundos
para que no me lamente por no estar allá

Marcela me enseñó la pedofilia

aunque me duela, temet nosce.

Damián me enseñó la importancia de la amistad
para que yo, al filo de mis días, redactara algo como esto

quarta-feira, 19 de novembro de 2008


Nombre: Jonathan Houseman Davis
Profesión: Vocalista
Apodo: VIH
Nacimiento: 18 Enero 1971
Estado civil: Casado
Medio hermano: Mark Chavez
Padre: Rick Davis
Hermana: Alyssa Davis
Hijo: Nathan Houseman Davis
Esposa: Renee Davis


Jonathan H, Davis Nació en Bakersfield, California el 18 de Enero de 1971 y lo apodaban V.I.H.
No se le decía por tener Sida o ser homosexual, así le decían en la preparatoria por tener las siglas V I H tatuadas en su brazo izquierdo.
Jonathan comenta: Ese tatuaje probablemente me ha salvado la vida muchas veces. Ya conoces esas situaciones en la que la lujuria y la pasión te poseen; en esos momentos volteo a ver mi tatuaje y recuerdo que el virus está allí en todas partes y que podría estar en cualquier persona.


En su brazo derecho tiene tatuado a un clérigo desollándole la piel.

Este arzobispo simboliza las atrocidades que comete y ha cometido la religión. Me está quitando mi piel para tratar de revelar a Cristo. Representa toda la corrupción que la religión significa. Yo no creo en ninguna secta debido al vandalismo que todas y cada una significan ¿o en verdad crees que todo ese dinero que ganan es todo para una buena causa?



Con sólo tres años, su padre y su madre se divorciaron y su padre se volvió a casar 9 años más tarde. Nacido en Bakersfield, California, Davis vivió con su padre y madrastra. Su padre trabajaba en la industria musical con los Buck Owens and the Buckaroos, donde tocaba el teclado. También tenía una pequeña tienda de instrumentos musicales donde Davis trabajaba de vez en cuando. El hecho de tener tanto contacto con los instrumentos musicales favoreció al interés por la música del joven Davis. En el instituto se aficionó y comenzó a tocar también el piano y la gaita (su abuela era escosesa). Durante su infancia, Davis se encontró con muchas dificultades (incluyendo el presunto abuso infantil de su madrastra, las intimidaciones violentas por las que pasó en la escuela, entre otras) lo cual usó de inspiración para escribir sus canciones.

Con 16 comenzó a trabajar como ayudante en un laboratorio forense. Según Davis, "pensé que sería interesante ver cadáveres y cortarlos en pedazos… por aquella época todo lo que veía eran películas de horror, y quería sentir algo más real. Al comienzo era repulsivo, nunca olvidaré el sonido del escalpelo abriendo la carne, pero me encantaba imaginarme cómo había muerto aquella gente." Con 18 años, los padres de Davis lo echan de casa e ingresa en la Escuela de Ciencias Forenses de San Fransisco. Ya diplomado, pasó un tiempo trabajando nuevamente como asistente, esta vez para el forense del condado de Kern, California.


domingo, 9 de novembro de 2008

El día en que conocí a un Necaxista.
Te quiero más que a nadie en este mundo
porque entiendes muy bien que yo amo al futbol.
-Spot de Tv Azteca.

No puedo recordar en qué momento me agradó el tipejo. Extrañamente me cayó bien desde aquel pinches indios van a perder tan desmoronado y con sentido.
Bueno, no. No fue extrañamente. Admito que supe la razón casi de inmediato. La razón que usé para devolverle la sonrisa comprometida como laudándole el profético comentario.

El barman me entregó las cervezas que estaba yo esperando, las pagué y continué viendo el partido en la barra, a un lado de aquel compañero que me abordó para poder ver el juego junto conmigo.
-Y el Chitiva qué? -prosiguió diciendo entre sonrisas; -Dizque lo compraron para que les hiciera milagros y no vale verga el güey.
-Es cierto -me animé a contestar. -Me parece mejor jugador Santibáñez.

Usualmente cuando me abordan en la barra tomo mi cerveza y sin decir nada me dirijo a mi lugar. Pero el hombre me tenía muy entretenido; me tenían entretenido él y esa verdad absoluta suya de su afición al fútbol: disfrutaba ser mediocre.

Y no hablo de un hombre mediocre en el término despectivo, inferior o limitado. Me llamó tanto la atención que al susodicho señor le causara verdadera gracia la constante derrota, que estaba yo seguro de que no era americanista, porque los americanistas se hacen de la vista gorda y fingen que los partidos en donde hicieron el ridículo no existieron nunca.
Este hombre no era así. Este hombre afirmaba con placer que los Indios de Juárez serían aplastados por un equipo que lleva 6 partidos consecutivos sin ganar, y que su figura estrella, Chitiva, era un completo imbécil.

En lo que respecta a mí, apoyo a los Indios por ética y honor a la raíz. Me da gusto que escapen al descenso, reviso la matemática para ver si califican, y sigo de cerca los resultados que obtienen, y así se lo externé al colega. -Al menos ya hicieron 19 puntos, y están más arriba que los Rayados.
-¡No hombre, ni me digas! -Refunfuñó el amigo llevándose las manos al rostro. -El equipo al que yo le voy va en el último lugar. He ido a todos sus juegos a verlos en vivo y siempre me llevo una bolsa de papel para ponérmela en la cabeza y me dé menos vergüenza. Es más, ni siquiera celebro los goles porque como voy yo solo al estadio, pues luego me linchan todos.


Me pareció un acercamiento interesante al folklore del fútbol en el mexicano. Y lo he sentido más ahora que un equipo chihuahuense está dando la cara. El buen hombre ya se sabía perdedor por ser de Chihuahua y por ser necaxista. Pero tenía un espíritu de aficionado y seguidor de su equipo realmente invaluable. Mira que ir a verlos en cada oportunidad que se presente para presenciar tus derrotas y no sentir gusto por tus victorias, es una actitud muy mexicana,que ya quisieran tener los extranjeros.

Yo pienso que deberían haber necaxistas en Argentina. Para que vean cómo perder es para muchos un muy lúcido estilo de vida.










Por cierto que....


Indios le ganó a Cruz Azul

el Necaxa le ganó al Atlante


y el Puebla le ganó a Chivas ¬¬

quinta-feira, 6 de novembro de 2008





Pasó un rato, pero yo seguía sintiendo exactamente lo mismo. Alguien dentro de mí quería decir algo, decía algo. Como no podía dejar de oírlo, traté de oírlo.
Pero no entendí nada
.